Hojas mojadas por la tinta, esconden lo que nunca dije y lo que nunca diré.
Libertad pagada con sangre, sueños rotos depositados en un vertedero.
Gente sin rumbo ni ideas, vagan por las calles al atardecer.
Un tren vacío, que no conduce nadie. Un tren infinito sin destino.
Palabras esdrújulas se amontonan en un tintero esperando a que las rescate.
No tengo ganas de hacer nada. Ni de reír. Raro en mi.
Emociones que vagan sin dirección por el viento.
Palabras que se quedan en una plaza.
Sueños rotos que se quedan por cumplir.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario